Porque este es nuestro juego,peligroso,morboso,atrayente y,sobre todo, único.¿Quién depende de quién?Nadie habló de dependencias.Nunca.Ambos veníamos de mundos de hipérboles y convencionalismos.De jugar sin ganas. Buscamos en nuestra obviedad desesperada la estabilidad,y la buscamos en la cuerda floja.Estúpido,por supuesto;pero,¿y qué no lo es?Lo reconozco, fui yo quien necesitaba acción,quien sacó el tablero.Pero siempre con tus reglas. Este es un juego especial,solo se puede jugar a solas y a oscuras.Así son las cosas.Pero,¿qué mas necesito?En la cárcel tomo miel, los puentes y las ocas me retrasan,todo es al revés,tú mandas pero yo manejo,todo va rápido,acción,velocidad,color,risa,morbo,puta droga...Los dados llegan al 20,todo da vueltas cuando empiezo a jugar,lo olvidaré todo:lo malo, y lo bueno.Pero es todo tan perfecto.Tú tienes diez fichas y yo tengo dos.Cada dos casillas,caemos en la de sonrisas,y cada tres, en la de discusiones. 
Y la meta. . .la meta aun está por ver.